Actitud Fit
Enfrentar miedos
Cuando salimos de nuestra zona de confort y tenemos un cambio en nuestras vidas o estamos buscando uno, una de las acciones más importantes que tenemos que hacer es "Enfrentar nuestros miedos" ya que al hacerlo descubrimos nuevas sensaciones, actividades y hasta formas de disfrutar la vida que ni siquiera hubiéramos imaginado.

Aunque claro si hablamos de enfrentar miedos esto no viene de la noche a la mañana, habrá que pasar algunos momentos difíciles o situaciones que no son precisamente de nuestro agrado para lograrlo y aprender a confiar en nuestro criterio y voz interna para saber cuáles pueden ser oportunidades que debemos aprovechar y enfrentar nuestro miedo para adoptarlas y cuáles definitivamente son situaciones que no queremos en nuestra vida y dejarlas ir, pero siempre sabiendo que no fue el miedo el que nos hizo tomar la decisión.

Para mi un ejemplo de esto que les platico es que en mi nuevo cambio de vida a la playa, tuve la oportunidad de hacer un nuevo ejercicio que es, nadar en mar abierto, siempre me he considerado buena nadadora (nada del otro mundo pero los últimos 2 años iba un par de veces a la semana a la alberca de mi gimnasio y lo disfrutaba mucho). Pero una cosa es verlo de fuera y otra cosa ya estar adentro. Y en las últimas 3 semanas haciéndolo me llegaron gran cantidad de miedos, los cuales tuve que enfrentar más directamente este fin de semana en donde hicimos un reto nadando de una bahía a otra, ya no era la clase de todos los días en el mismo lugar, sino cruzar en medio del mar para llegar del otro lado. Si bien en cantidad no fue tanto, fue únicamente 1Km, el reto para mi fue enfrenar los diversos miedos que en las últimas semanas fueron apareciendo:

1) El primero, que no le voy a dedicar tanto tiempo porque ya he hablado de él varias veces y vengo trabajándolo desde hace mucho tiempo, es la famosa caminata de toda la playa hasta el mar y sí con las piernas expuestas, y que todo el mundo "me vea" las piernas sin tapármelas. Para mi hace 20 años creo que esto hubiera sido lo más difícil, si bien sigue sin ser muy cómodo, puedo decir que ya no me detiene a hacer las cosas.

Mi solución que aplica para la vida: Lo más importante, ha sido mi trabajo de auto aceptación y amor propio. Ese día traté de NO enfocarme en lo que no me gusta, disfrutar del momento y ver el lado bueno, en este caso nadar en el mar ayuda a que mis piernas no se hinchen tanto como de costumbre.

2) Si bien para mi no hay nada más espectacular que ver el mar de fuera o de lo alto, cuando estuve ahí adentro , y aunque hay mucha gente y expertos cuidándote, hubo momentos que me sentí sola, veía para todos lados y la gente estaba muy lejos. Fue una sensación de sentirme pérdida y asustada a la vez.

Mi solución que aplica para la vida: Me bastó con respirar, tranquilizarme y confiar en mi, mis habilidades y en la gente que estaba conmigo, sabiendo que si bien siempre hay un riesgo, todos estamos preparados para estar ahí y seguir adelante.

3) Las aguas malas- No sé ustedes pero a mi nunca me había pasado que nadar en el mar me causara dolor o ardor pero resulta que estos organismos, que en este caso no era una especie tóxica, te pican haciéndote sentir un ardor que para mi no fue NADA agradable e hizo que este reto fuera menos "disfrutable" de lo que esperaba, de hecho aunque por "condición" hubiera podido nadar un poco más, esta sensación me hizo sentir desesperada y con ganas de salirme YA.

Mi solución que aplica para la vida: En este caso para mi fue un NO negociable, si hay aguas malas NO nado. Tal vez mucha gente aquí es donde toma fortaleza, aprende a aguantar ese dolor y continua haciéndolo una y otra vez. En mi caso sí decidí seguir en ese momento, aún con el dolor y la incomodidad, no pedí que me sacaran en la panga y sólo seguí más rápido y tratando de no perder la paciencia para no ponerme en riesgo, sin embargo también decidí que los días que haya muchas aguas malas como en esta ocasión prefiero NO nadar o buscar trajes, pomadas o soluciones especiales que me permitan seguir haciéndolo pero sin sufrirla. Poner mis límites y saber cuáles son las cosas que no quiero en mi vida también es un trabajo constante que hago en mi día a día.

4) Miedos pasados- no fue el caso del domingo pero si del entrenamiento de hoy en donde las olas estaban super grandes y el tema de entrar y salir siempre me ha dado miedo, no soy muy hábil y me choca que me revuelquen las olas. Hoy el reto fue entrar y salir varias veces hasta "aprender" a hacerlo sola.

Mi solución que aplica para la vida: Hacerlo! Me concentré en las instrucciones, pregunte cuál era la mejor forma de que no me revolcara, descubrí que aunque aún me cuesta salir, si no dejo de patalear evito que la ola me revuelque. Así que en este caso más bien decidí sí enfrentar mi miedo, hacerlo varias veces y aunque no me encantaba la idea sabía que la práctica me iba a ayudar a hacerlo cada vez mejor. Me concentraba en lo que hacía en el momento y traté de evitar pensar en el tamaño de la ola y lo difícil que sería salir.

Espero que estas analogías y anécdotas de mis miedos te sirvan para ver y enfrentar los tuyos. ¿Cuáles son los miedos que tu momento de vida te está impulsando a enfrentar y cómo lo haces?